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Julio 4, 2025
¿Remesa mata RTP en México?

México recibió US$64.745M en remesas en 2024, pero gran parte termina en efectivo: SPEI, CoDi y DiMo aún no logran el impacto de Pix en Brasil

  • Joaquín Frías Head of Comms Equipo kamiPay

México recibió en 2024 un monto histórico de 64.745 millones de dólares en remesas familiares, el flujo más grande de toda América Latina y uno de los mayores del mundo.

Y aunque en junio de este año hubo un bajón del 16% YoY, el mayor retroceso en 13 años, los números siguen siendo impresionantes.

Paradoja a la mexicana: aunque el 99,1 % de las remesas llega de forma electrónica, los pagos instantáneos al estilo Pix aún no despegan en el país.

De hecho, 51,1% de esos fondos en lugar de circular digitalmente, se convierten en papelitos de colores a través de redes no bancarias.

Banxico (Banco Central de México) lanzó SPEI (el RTP local) allá por el 2004, CoDi (plataforma de pagos QR) en 2019 y DiMo (transferencias SPEI con número de celular) en 2023. Pero la adopción todavía es baja comparada con el fenómeno brasileño o argentino.

¿Por qué pasa esto?

  1. Modelo de negocio de las remesadoras: según BBVA Research (2025), el 81 % de las operaciones son pagadas por instituciones no bancarias como Elektra, Oxxo, Western Union, MoneyGram, farmacias y tiendas. Estos actores promueven el retiro en efectivo porque les genera flujo de clientes y ventas cruzadas. Por ejemplo, la cadena de retail Elektra (Grupo Salinas, también dueño de Banco Azteca y TV Azteca) paga la remesa y busca vender productos en la tienda.
  2. Limitada interoperabilidad: el vínculo entre las remesadoras internacionales y SPEI, CoDi y DiMo no está desarrollado. La mayoría de las transferencias desde EE.UU. a instituciones pagadoras en México, viajan por redes privadas que no están integradas a estos sistemas.
  3. Confianza y hábitos: muchos receptores prefieren recibir el dinero en mano. Persisten percepciones de fraudes, costos ocultos o burocracia bancaria que hacen que apps y cuentas digitales generen poca confianza.

¿Resultado? En un país donde los flujos electrónicos masivos son parte de la vida diaria, la mayor parte de ese dinero termina convertido en cash.

Interesante caso que nos muestra que la digitalización de los pagos no es solo un desafío técnico, sino también cultural, de confianza y de incentivos comerciales.

Fuente: https://lnkd.in/dn-_hAtY

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